lunes 4 de enero de 2010

Carta al muy ilustre Guillermo Sheridan

YO, UN LECTOR CUALQUIERA

Sr. Guillermo Sheridan:

Es mísera y menesterosa la crítica que usted realiza sobre Saramago. En primer lugar porque la novela debería a su parecer ser un halago a la biblia. Si bien la biblia está edificada de materiales extraordinarios y seductores como el Éxodo o El cantar de los cantares, también está llena de contradicciones y agora no voy a hondar en el tema porque no escribo para subrayar su vocación religiosa, la cual teorizo de su disgusto cuando se expresa del literato portugués llamándolo “un apóstata simple y pataleante”. Su expresión hace parecer un crimen el negar la fe de Cristo, así lo expresan sus palabras, cada una interpretada no a mi antojo sino por definición estricta de la Real Academia Española de la lengua que usted conoce a la perfección. Respetuosamente me sujeto a sus palabras. Por cierto “pataleante” no forma parte de la academia citada).

Si negar la fe de Cristo es un crimen, qué interesante es ver que todos los judíos son apóstatas y a pesar de compartir ello con Saramago siguen molestos con él. Cuando surge El evangelio según Jesucristo los judíos aplauden que se humanice a Cristo, pero ahora lo odian por exaltar las barbaries de Israel, y peor aún cuando “atenta contra las raíces judías” al abordar el antiguo testamento. En el arte el tema es lo de menos, literatura es arte y el arte no es política, no pueden igualarse y lo que se analiza es la sustancia pura de la obra.

Me sorprendió mucho la comparación con la novela de Jhon Wyndham, por varias razones. Me parece un intento fallido por demeritar el Ensayo sobre la ceguera, por una parte Day of the Triffids no es más que una novela de Zombis, Zombis vegetales súper evolucionados que quieren conquistar el planeta y comerse a la humanidad. Ensayo sobre la ceguera es un juego de metáforas sobre la sociedad contemporánea.

Citar a Wyndham no apunta a que su opinión se sustente en grandes fuentes literarias, pero viniendo de usted no me sorprendería que mañana considere la obra de Isabel Allende superior a la de Juana Inés de Asbaje o que iguale los libros Danielle Steel con Los recuerdos del porvenir o Pedro Páramo, y si me permite un chascarrillo, aventurándome un poco más en su psicología me atrevo a pensar que mañana podría considerar más auténtica la obra de Bárbara Wood que la de Fiodor Dostoievski. Le recomiendo (si su entendimiento le da para entender pintura) vea el cuadro de Pieter Brueghel Parábola de ciegos (1568), conocido también como Ciegos Guiando Ciegos. Tal pintura sí tiene algo que ver con la obra de Saramago.

Si usted leyó Day of the Triffids de joven quizá no se dio cuenta que estaba ante un libro de la talla de La Cabaña, con la profundidad y sustancia a la altura de Crepúsculo (lo que ahora leen los jóvenes de 17).

Me olvidaba, en Caín, a diferencia de la obra de Twain, Dios le da voz a Eva y Adán antes de que le desobedezcan. Si conociera la obra de Saramago, de haberlo leído atentamente (porque no es lo mismo franquear un texto con los ojos), podría descubrir, muy contrariamente a lo que su texto señala, que sí está bien escrita. Pero dada su preparación académica en la literatura la cual se denota deficiente y nimia a pesar de haber estado en la UNAM, no puedo esperar mucho de usted.

Yo soy un lector cualquiera, y sin embargo “el más sobado” no me parece un expresión bien articulada en el sentido más elegante de la palabra, tampoco es una expresión artística ni original, pero cuando usted la utiliza, me parece que lo hace con fe de la buena.

Emmanuelle Brío

domingo 19 de octubre de 2008

EL OTRO LADO DEL SILENCIO


por Emmanuelle Brío

El otro lado del silencio, Secretaría de Cultura, Ciudad de México., noviembre 2008.

Esta antología de poesía y cuento ha sido coordinada por la autora argentina Miriam Laurini, creadora de novelas como Morena en rojo y Qué raro que me llame Guadalupe.

Se trata de una antología de cuento y poesía que reúne diversos autores, de diversas edades, profesiones e intereses.

Para los autores del grupo Paracaidistas literarios de Casa Refugio, en la condesa, significa una segunda oportunidad de llevar a un libro sus aspiraciones literarias, sin importar que tan altas son, sin pretender más que aspirar.

El otro lado del silencio forma parte de Colección Editorial Zócalo, de la Secretaria de Cultura del Gobierno del Distrito Federal. Fue patrocinado por Xerox Mexicana.

En la contraportada del libro se lee:

“Los textos fueron seleccionados luego de haberse enfrentado a la crítica, sujetos a revisión […]. Ganaron así su inclusión en la Colección Editorial Zócalo”.

¿Qué palabras forman este rústico esqueleto y nocturnas invaden estas páginas?, ¿Qué sílabas retuercen estas voces?, ¿Qué hijo de Adán ríe de sus lágrimas en el silencio?

Autores:

Emmanuelle Brío, Rosario Camacho Arévalo, Héctor Castillo, Estela González Valencia, Mary-Tony, María Aurora Nazario, Yolanda Olvera, Abigail Silva, Luz del Carmen Urbán.

sábado 11 de octubre de 2008

1964 de Jorge Luis Borges







Por Emmanuel Brío



En este soneto, descubrimos un Borges con el corazón triturado. Un Borges que se habla a sí mismo en segunda persona. Empieza reflejando la pérdida de lo maravilloso y enumera aquellos objetos que le provocan nostalgia; forman parte de su realidad, y le re-direccionan al pasado como si de apariciones se tratara. Se ubica en un paraje baldío, y menciona su vana necesidad de autoconsuelo. Cierra la primera parte revelando su sensibilidad ante un entorno que lo abate.


En la segunda parte del poema, Borges cambia a primera persona y reconoce su condición miserable; desde ahí trata de ver lo que le puede salvar. Asevera que su salvación lo está rondando y es la muerte, con ella espera librarse de la miseria que lo anega y lo hace vivir en condición de máquina.


Se trata de un soneto libre, sujeto a métrica, y sin embargo, su construcción sugiere el desbordamiento de la palabra, rompe los límites del verso y crea imágenes que galopan infinitamente. Nos muestra el color de nuestros órganos, el sabor de nuestros huesos. Nos abre un agujero en el cráneo y nos inunda con el sudor helado que lo agobia. 1964, bien podría llamarse 2008, y reflejar nuestro propio momento, uno sólo y profundo, más profundo que el mar.


1964


I

Ya no es mágico el mundo. Te han dejado.
Ya no compartirás la clara luna
Ni-los lentos jardines. Ya no hay una
Luna que no sea espejo del pasado,
Cristal de soledad, sol de agonías.
Adiós las mutuas manos y las sienes
Que acercaba el amor. Hoy sólo tienes
La fiel memoria y los desiertos días.
Nadie pierde (repites vanamente)
Sino lo que no tiene y no ha tenido
Nunca, pero no basta ser valiente
Para aprender el arte del olvido.
Un símbolo, una rosa, te desgarra
Y te puede matar una guitarra.


II

Ya no seré feliz. Tal vez no importa.
Hay tantas otras cosas en el mundo;
Un instante cualquiera es más profundo
Y diverso que el mar. La vida es corta
Y aunque las horas son tan largas, una
Oscura maravilla nos asecha,
La muerte, ese otro mar, esa otra flecha
Que nos libra del sol y de la luna
Y del amor. La dicha que me diste
Y me quitaste debe ser borrada;
Lo que era todo tiene que ser nada.
Sólo me queda el goce de estar triste,
Esa vana costumbre que me inclina,
Al Sur, a cierta puerta, a cierta esquina.


Jorge Luis Borges

martes 23 de septiembre de 2008

LECTURA DE CUENTO


TALLER DE ÁLVARO SOTO


INVITA CÍRCULO CULTURAL XAVIER VILLAURRUTIA


Y EL CENTRO CULTURAL JOSÉ MARTÍ



Sede: Teatro del Centro Cultural José Martí



Nuevos Narradores:


Maricruz Chávez Alamilla, Maria Antonieta Córdova Padua, Blanca Iveth Gómez Arteaga, Victorio Hernández Hernández, Rosa Estela López Gómez, María Aurora Nazario Rodríguez, Yolanda Olvera Morales, Luis Alberto Olvera Rosales, Gaudencio Ramírez Barraza, Verónica Terrones Martínez, Alma Delia Vanegas González.



INVITADO EN EL ÁREA DE POESÍA: Emmanuel Brío



LUGAR: Teatro del Centro Cultural José Martí


DIRECCIÓN:Dr. Mora 1, Col. Centro, C.P. 06050 Saliendo del metro Hidalgo


TELÉFONO: 5521 2115


FECHA: 26 de septiembre 2008


HORA: 15:00 hrs.


COSTO: Entrada Libre.

JOSÉ DE JESUS MARTÍNEZ - JUICIO FINAL




Por Emmanuel Brío





Esta obra refleja una realidad: la preocupación de la sociedad, en todos los tiempos, respecto a la existencia después de la muerte; pero además acusa al hombre de ser hipócrita en sus sentimientos[1]. Cuando el personaje Hombre se encuentra frente a Juez por vez primera, piensa en las acciones de su vida, para él, ellas lo definen. Para Juez, te define aquello que sientes, has sentido y podrás sentir. Tal como señala al final de la obra.

Las acciones del hombre le otorgan un lugar en sociedad y definen la cara pública de la persona. José de Jesús Martínez se pregunta ¿Qué hay debajo de esa cara? Busca la esencia del hombre: su sentir[2].

En el diálogo Hombre-Juez. El autor, busca establecer la diferencia entre el auto concepto del hombre, lo que se cree que se debe ser y lo que se es realmente[3]. Esta es una preocupación universal, ¿quiénes somos en una sociedad definida por las apariencias?

Cerca del final de la obra: Conserje adquiere gran importancia, observa lágrimas en Hombre. Juez señala: “Hace una hora, allá abajo, adentro, ese llanto te habría podido salvar”. El autor trata de mostrar cómo el hombre actúa a destiempo, siente y descubre su capacidad de sentir cuando ya es tarde para hacerlo, y sólo le resta lamentarse por ello. Eso se infiere cuando Juez le dice a Hombre “Al fin eres algo. No algo que ha llorado, sino algo que llora, y que llorará eternamente”.

El conflicto de Hombre, radica en su incapacidad de reconocerse a sí mismo. Juicio final demanda, a través de la fantasía metafísica, la necesidad humana de descubrirnos como individuos sensibles. Nos recuerda el peligro de terminar rodeados de silencio: “Queda el hombre solo, rodeado de silencio, de pena y de nada”.

Mediante la metafísica, el dramaturgo, exhibe una posible realidad social. Apunta el riesgo de vivirla por el simple hecho de ser hombres[4].

[1] Cuando Juez le informa a hombre la inutilidad de su nombre, Hombre habla de sus éxitos. juez le responde: “Claro, pero eso como usted mismo ha dicho, no vale de nada”.
[2] Juez apela a la profundidad de Hombre hablando de sus hijos: “...se sentía usted así mismo algo hecho por ese amor que les tuvo”.
[3] Hombre no consigue comprenderlo durante la obra.
[4] Donde hombre refiere a la condición humana, varón o mujer.

sábado 6 de septiembre de 2008

María Cruz - El cuarto del miedo


por Emmanuel Brío

El libro de las grietas es un libro agresivo. Es una casa y en ella hay varios cuartos, algunos bajo llave, otros abiertos. Unos guardan cicatrices, otros golpes al rojo. Unos guardan dudas y canciones, otros guardan muebles viejos y fantasmas. Pero lo que hay en todos los cuartos es el “color del vino” y la granada. Porque cuando se vive, hay que arrastrarse para desplazarse, y al desplazarnos nos llenamos de lodo, nos enterramos vidrios sañudos y algunas navajas imprevistas. María Cruz describe el miedo, y no hay quien no lo haya sentido, pero si alguien no lo conoce, sabrá lo que es cuando este frente a él, quienes lo conocemos, sabemos lo acertada de esta descripción:



El cuarto del miedo, I

Menciona el miedo,
que la palabra envenene tu lengua
y te arranque los párpados.
Sabes que es así:
el túnel se construye en el tórax y la sangre se amorata.


En cada muro se funde la palabra miedo,
dila,
deja que sus guantes de aire
paralicen tu cuello.

La respiración ha cesado, han cesado los pequeños vientos
que animan tu rostro;
sólo el sudor avanza por las sienes dilatadas
como serpientes
sin cabeza.

Acepta que el hocico del mundo te orilló a la cama,
las flores te amenazaron con los espejos del rocío
y una luciérnaga te pareció un incendio.

Aquí está el pozo de precisos imanes
donde se propaga la ceremonia del miedo.
Desciende.
Húndete.
Regresa.

María Cruz«El libro de las grietas», editorial Praxis, 2004

PAREN TODOS LOS RELOJES (WYSTAN HUGH AUDEN)



por Emmanuel Brío

Wystan Hugh Auden (1907-1973), fue un poeta inglés. Sus poemas preferentemente son de temática social. Con la poesía buscaba reflejar su inconformidad ante la política en Europa. es un poema que escribió tras la muerte de Chester Kallman, poeta estadounidense con quien compartió su vida.

Una versión en español del célebre poema.

Advertencia: No apto para ecologistas.

PAREN TODOS LOS RELOJES

Paren todos los relojes, corten el teléfono.
Impidan ladrar al perro, denle un hueso jugoso.
Callen los pianos, toquen tambores con sordina.
Traigan el ataúd, llamen a las plañideras.

Dejen a los aviones girar en lo alto,
escribiendo en el cielo, el mansaje: Él ha muerto.
pongan crespones negros, en los blancos cuellos de las palomas corrientes,
permitan al oficial de tránsito llevar guantes negros de algodón.

Él era mi Norte y mi Sur, mi Este y mi Oeste,
mi semana de trabajo y mi descanso los Domingos,
mi día, mi noche, mi voz, mi canción.
Pensé que nos amaríamos por siempre: estaba equivocado.

Las estrellas no son necesarias, apáguenlas todas,
guarden la luna y desmantelen el sol,
vacíen el océano y talen los bosques,
porque ahora, nada volverá a ser bueno.

W. H. Auden

Versión Original

STOP ALL THE CLOCKS

Stop all the clocks, cut off the telephone,
Prevent the dog from barking with a juicy bone,
Silence the pianos and with muffled drum
Bring out the coffin, let the mourners come.

Let aeroplanes circle moaning overhead
Scribbling on the sky the message He Is Dead,
Put crepe bows round the white necks of the public doves,
Let the traffic policemen wear black cotton gloves.

He was my North, my South, my East and West,
My working week and my Sunday rest,
My noon, my midnight, my talk, my song;
I thought that love would last for ever: I was wrong.

The stars are not wanted now: put out every one;
Pack up the moon and dismantle the sun;
Pour away the ocean and sweep up the wood.
For nothing now can ever come to any good.

W. H. Auden

jueves 24 de julio de 2008

Se te olvida


SE TE OLVIDA DE JAIME AUGUSTO SHELLEY


Por Emmanuel Brío


Jaime Augusto Shelley. Es un importante artista mexicano, que en la década de los 60as formó parte de “La Espiga Amotinada” junto con Juan Bañuelos, Oscar Oliva, Jaime Labastida y Eraclio Zepeda.

Alí Chumacero escribe sobre Shelley:

“Su obra se distingue no sólo por lo que expresa sino por su actitud humana, por su capacidad de iluminar con el verso todo aquello que toca o nombra”.

En la antología Poesía en Movimiento, Octavio Paz afirma:

“Los poemas de Jaime Augusto son más complejos que los de sus compañeros de grupo. No es una dificultad conceptual sino física: leerlo es abrirse paso entre piedras, yerbas, espinas. Vale la pena, las vistas son vertiginosas. Otros elementos de la poesía de Jaime augusto: el jazz, las máquinas, las ciudades”.

“Piedras, yerbas, espinas” como ha dicho Paz; es lo que encontré en el poema que cito el día de hoy, en él, cada verso es un vórtice de tristeza.


SE TE OLVIDA

Se te olvida
que fuimos tristes.
Se te olvidan
las altas copas
de cipreses en las calles
de Tourville,
las comidas frías
en los cuartos de hotel
y la interjección del silencio
a mitad de los sueños.

Se te olvida
que mucho antes también quisimos
ser felices,
llenar de risa
habitaciones alquiladas con penuria
y caricias, frente a chimeneas prestadas,
de un placer tercamente inacabado.

Se te olvida
que el óxido se encargó,
a pesar de tanta resistencia,
del ruido del propósito.
El puño amenazante y el grito,
entremezclados,
mordieron el fino encaje de los cuerpos,
su calor y su armonía.

Se te olvida
que una vez,
muchas mañanas,
nos dijimos adiós,
hasta luego,
es una lástima,
piensa en mí, etcétera,
sin rencor pero también sin prisas
compartidas.

viernes 18 de julio de 2008

Abraham Valdelomar

ABRAHAM VALDELOMAR
por Emmanuel Brío

¿Quién no anochece un día para sentirse miserable y come fruta seca y bebe vino amargo? El hermano ausente del peruano Abraham Valdelomar refleja una zanja en corazón de la cocina, un mantel montado en la madera de los vivos, una alacena golpeada por el silencio de la casa. Valdelomar tuvo gran influencia en Cesar Vallejo. Su mayor producción fue de cuento, y sin embargo, su poca poesía logra resquebrajarnos el pecho. Un poeta prácticamente muerto para los países de habla hispana, pero vivo en el corazón de los peruanos.

EL HERMANO AUSENTE EN LA CENA DE PASCUA

La misma mesa antigua y holgada, de nogal,
y sobre ella la misma blancura de mantel
y los cuadros de caza de anónimo pincel
y la oscura alacena, todo, todo está igual...

Hay un sitio vacío en la mesa hacia el cual
mi madre tiende a veces su mirada de miel
y se musita el nombre del ausente; pero él
hoy no vendrá a sentarse en la mesa pascual.

La misma criada, pone, sin dejarse sentir,
la suculenta vianda y el plácido manjar;
pero no hay la alegría ni el afán de reír

que animaran antaño la cena familiar;
y mi madre que acaso algo quiere decir,
ve el lugar del ausente y se pone a llorar.


Abraham Valdelomar

jueves 15 de mayo de 2008

PARA LLORAR (Vicente Huidobro)



PARA LLORAR (Vicente Huidobro)



Por Emmanuel Brío



Es para llorar de Vicente Huidobro, levanta las cortinas de nuestros ojos para dejar entrar la vida en ellos, siendo la vida: la anciana que teje en la banqueta, el lustra botas que pule con piedras, la dentista de las encías gastadas, el niño de los pantalones raídos, el granadero que alimenta a sus hijos. En este poema la sensibilidad de Huidobro desfila sobre las calles de granito que recorren las máquinas humanas en todas sus facetas. Quizá sea una de las obras más profundas del autor chileno, quien en vida, logró un lugar privilegiado entre los poetas franceses.


PARA LLORAR

Es para llorar que buscamos nuestros ojos
Para sostener nuestras lágrimas allá arriba
En sus sobres nutridos de nuestros fantasmas
Es para llorar que apuntamos los fusiles sobre el día
Y sobre nuestra memoria de carne
Es para llorar que apreciamos nuestros huesos
y a la muerte sentada junto a la novia
Escondemos nuestra voz de todas las noches
Porque acarreamos la desgracia
Escondemos nuestras miradas bajo las alas de las piedras
Respiramos más suavemente que el cielo en el molino
Tenemos miedo
Nuestro cuerpo cruje en el silencio
Como el esqueleto en el aniversario de su muerte
Es para llorar que buscamos palabras en el corazón
En el fondo del viento que hincha nuestro pecho
En el milagro del viento lleno de nuestras palabras
La muerte está atornillada a la vida
Los astros se alejan en el infinito y los barcos en el mar
Las voces se alejan en el aire vuelto hacia la nada
Los rostros se alejan entre los pinos de la memoria
Y cuando el vacío está vacío bajo el aspecto irreparable
El viento abre los ojos de los ciegos
Es para llorar para llorar
Nadie comprende nuestros signos y gestos de largas raíces
Nadie comprende la paloma encerrada en nuestras palabras
Paloma de nube y de noche
De nube en nube y de noche en noche
Esperamos en la puerta el regreso de un suspiro
Miramos ese hueco en el aire en que se mueven los que
aún no han nacido
Ese hueco en que quedaron las miradas de los ciegos estatuarios
Es para poder llorar es para poder llorar
Porque las lágrimas deben llover sobre las mejillas de la tarde
Es para llorar que la vida es tan corta
Es para llorar que la vida es tan larga
El alma salta de nuestro cuerpo
Bebemos en la fuente que hace ver los ojos ausentes
La noche llega con sus corderos y sus selvas intraducibles
La noche llega a paso de montaña
Sobre el piano donde el árbol brota
Con sus mercancías y sus signos amargos
Con sus misterios que quisiera enterrar en el cielo
La ciudad cae en el saco de la noche
Desvestida de gloria y de prodigios
El mar abre y cierra su puerta
Es para llorar para llorar
Porque nuestras lágrimas no deben separarse del buen camino
Es para llorar que buscamos la cuna de la luz
Y la cabellera ardiente de la dicha
Es la noche de la nadadora que sabe transformarse en fantasma
Es para llorar que abandonamos los campos de las simientes
En donde el árbol viejo canta bajo la tempestad como
la estatua del mañana
Es para llorar que abrimos la mente a los climas de impaciencia
Y que no apagamos el fuego del cerebro
Es para llorar que la muerte es tan rápida
Es para llorar que la muerte es tan lenta

sábado 3 de mayo de 2008

MUESTRA LITERARIA 2008 DEL TALLER W. H. AUDEN


MUESTRA LITERARIA 2008 DEL TALLER W. H. AUDEN

VIERNES 9 DE MAYO 2008, 7 PM




Participan:
María Cruz
Rubén Pérez Palma
Roberto León
Marco Villavicencio
Emmanuel Brío
Luz María Ayala
Eric Bañuelos
Alejandro Santillan
Susana Cabral
Víctor Hugo Díaz Delgado
Elba Cruz

El taller literario Wystan Hugh Auden se fundó en 1999 como parte de las actividades culturales de la delegación Iztacalco y actualmente es el único taller de literatura que funciona en la delegación.




Casa de cultura siete barrios delegación Iztacalco




Calle Juárez #2 Col. Asunción entre avenida La Viga y Santiago a diez min del metro Xola o Iztacalco




Hay servicio de cafetería gratis y vino de honor

martes 1 de abril de 2008

Viernes de Velada Literaria


Este viernes 11 de abril a las 7:30 pm

Participan del taller W. H. Auden:

María Cruz
Ruben Peréz Palma
Roberto Castro León
Víctor Hugo Díaz Delgado
Emmanuel Brío

Participa La Revista La Pluma Del Ganso

Casa de Cultura Siete Barrios
Calle Juárez #2 Entre el cruce de Avenida La Viga y Santiago
A un lado de la plaza
Entrada antes de las 8:00 pm
A diez min de metro Xola a 5 min de metro Iztacalco

viernes 4 de enero de 2008

Hoy, como nunca...

¿Por qué me gusta “Hoy, como nunca” de Ramón López Velarde?


Cuando leo la primera línea del poema, me encuentro cara a cara con el conflicto que se ha entrañado en mí desde que tengo uso de razón. Si bien acabó de nacer como lo afirma Vallejo; ese nacimiento viene con dudas sin resolución, diría Neruda “por qué se me vendrá todo el amor de golpe, cuando me siento triste y te siento lejana”. Cuando confronto el poema de Velarde, revivo el vértigo que traigo atorado del cogollo “desde todos los siglos”. El amor es un crepúsculo que pasa y deja rescoldos que se convierten en exequias.


En “Hoy, como nunca”, encuentro un mundo que se vuelve granos de arena.

Emmanuel Brío


HOY, COMO NUNCA…


A Enrique González Martínez


Hoy, como nunca, me enamoras y me entristeces;

si queda en mí una lágrima, yo la éxito a que lave

nuestras dos lobregueces.


Hoy, como nunca, urge que tu paz me presida;

pero ya tu garganta sólo es una sufrida

blancura, que se asfixia bajo toses y toses,

y toda tú una epístola de rasgos moribundos

colmada de dramáticos adioses.


Hoy, como nunca, es venerable tu esencia

y quebradizo el vaso de tu cuerpo,

y sólo puedes darme la exquisita dolencia

de un reloj de agonías, cuyo tic-tac nos marca

el minuto de hielo en que los pies que amamos

han de pisar el hielo de la fúnebre barca.


Yo estoy en la ribera y te miro embarcarte:

huyes por el río sordo, y en mi alma destilas

el clima de esas tardes de ventisca y de polvo

en las que doblan solas las esquilas.


Mi espíritu es un paño de ánimas, un paño

de ánimas de iglesia siempre menesterosa;

es un paño de ánimas goteado de cera,

hollado y roto por la grey astrosa.


No soy más que una nave de parroquia en penuria,

nave en que se celebran eternos funerales,

porque una nave no permite

sacar el ataúd a las calles rurales.


Fuera de mí, la lluvia; dentro de mí, el clamor

cavernoso y creciente de un salmista;

mi conciencia, mojada por el hisopo, es un

ciprés que en una huerta conventual se contrista.


Ya mi lluvia es diluvio, y no miraré el rayo

del sol sobre mi arca, porque ha de quedar roto

mi corazón la noche cuadragésima;

no guardan mis pupilas de un matiz remoto

de la lumbre solar que tostó mis espigas;

mi vida sólo es una prolongación de exequias

bajo las cataratas enemigas.


Ramón López Velarde

jueves 9 de agosto de 2007

LECTURA DE POESÍA

PLAZA HIDALGO #10 BARRIO LA ASUNCION A UN COSTADO DE L KIOSKO

CALZADA DE LA VIGA EQ SANTIAGO.

Participan:

Roberto León
Marco Villavicencio
Elva Cruz
María Cruz
Rubén Pérez Palma
Emmanuel Brío

Quedan Invitadísimos.

viernes 6 de julio de 2007

EL CUARTO DE LA AGONÍA de María Cruz


Nunca pensé que al medio día se pudiera morir, que el jardín estuviera florido mientras él agonizaba. Con que tardanza las sienes se le pusieron de piedra y los ojos de hielo extraviado. El aliento batía en su jaula como una pluma sin pájaro. Para qué decir que era abril cuando sentí la ceniza en la boca y los niños jugaban en la calle. Creí merecer el silencio y no lo hubo. Creí sentir la noche curándome los ojos, pero la luz era esplendorosa. Él dejó de estar mientras estaba a mi lado; le palpe las costillas, la frente vacía de deseos y después toqué mi frente toda, acontecida, infectada de sombras.

Nt. EL CUARTO DE LA AGONÍA aparece en EL LIBRO DE LAS GRIETAS de María Cruz, publicado por Editorial Praxis en México.


domingo 28 de enero de 2007

EL MANTO Y LA CORONA (1958)

EL MANTO Y LA CORONA (1958)

Aquí debería estar tu nombre

1

Cada día levanto,

entre mi corazón y el sufrimiento

que tú sabes hacer, un delgada

pared, un muro simple.

Con trabajo solícito,

con material de paz, con silenciosos

bien amados instantes, alzo un muro

que rompes cada día.


No estás para saberlo. Cuando a solas

camino, cuando nadie

puede mirarme, pienso en ti; y entonces

algo me das, sin tu saberlo, tuyo.

Y el amor me acongoja,

me lleva de tu mano a ser de nuevo

el discípulo fiel de la amargura,

cuando desesperadamente trato

de estar alegre.


Porque soy hombre aguanto sin quejarme

que la vida me pese;

porque soy hombre, puedo. He conseguido

que ni tú misma sepas

que estoy quebrado en dos, que disimulo;

que no soy yo quien habla con las gentes,

que mis dientes se ríen por su cuenta

mientras estoy, aquí detrás, llorando.


Yo sé que inútilmente

me defiendo de ti; que sin trabajo

me tomas por la fuerza, o me sobornas

con tu sola presencia. Estoy vencido.

Ni siquiera podrías evitarlo.

Hasta en mi contra, estoy de parte tuya:

soy tu aliado mejor cuando me hieres.

Rubén Bonifaz Nuño